Según lo han expresado sus autoridades, la firma Shell tiene previsto un impacto negativo del orden de U$S 2.500 millones de dólares debido a los cambios fiscales que propone el gobierno federal.
El elemento que afecta la rentabilidad de la compañía es la reducción del Impuesto de Sociedades del 35% al 21%.
En contrapartida, un comunicado de Shell que ratifica la información, cree que a la larga las medidas fiscales del presidente Trump (que se hicieron efectivas el 1 de enero) será «favorable» para el grupo y sus operaciones en Estados Unidos.

