Los desafíos logísticos para Perú ante la explosión del e-commerce

Mientras la infraestructura vial y portuaria es relevante, crece la importancia de implementar soluciones tecnológicas que permiten asegurar entregas satisfactorias.

La experiencia de compra y entrega es un factor cada vez más importante para el creciente número de personas que acceden al e-commerce en Perú.

Así lo muestra un estudio reciente del Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL), que establece que, en Lima, 60% de quienes compran online prefiere hacerlo en firmas como Mercado Libre, Amazon o Linio. Se trata de la primera vez que ese grupo sobrepasa a quienes adquieren sus productos en las páginas web de las tiendas minoristas.

«Los portales de e-commerce cuentan con un mayor portafolio de productos y, lo más importante, estarían brindando una mejor experiencia de compra», dijo al Diario Gestión el gerente de Innovación y Desarrollo de ISIL, José Miguel Marchena, al comentar las razones para ese cambio.

Es un cambio relevante para una industria que va en ascenso. Según la Cámara de Comercio de Lima (CCL), el crecimiento anual del comercio electrónico es de cerca de 10% y este año las transacciones podrían alcanzar los US$ 2.800 millones. En 2018, el sector ya representó un 5,75% del Producto Interno Bruto peruano.

Ese impulso pone presión sobre las cadenas logísticas, la infraestructura y la conectividad, a medida que los compradores que exigen cada vez más entregas a menor plazo, con mayor precisión y, en general, un delivery satisfactorio.

«La infraestructura física, como los caminos, puertos y aeropuertos, siempre es mejorable, pero incluso con las condiciones actuales hay soluciones tecnológicas que pueden aumentar la eficiencia en las entregas» dice Sebastián Ojeda, CEO de Beetrack, que ofrece software de monitoreo de despachos en tiempo real.

«La tecnología hoy permite saber en tiempo real el estado de los envíos y, con eso, tomar decisiones rápidas para solucionar cualquier problema», sentencia.

Uno de los principales desafíos logísticos propios del e-commerce es que genera órdenes más pequeñas, distribuidas a las direcciones de los clientes finales. De ahí la importancia de un control de flota que permita decisiones rápidas para un delivery satisfactorio.

«Los errores y retrasos en los despachos son razones para perder un cliente, por eso las operaciones de última milla son clave», agrega Ojeda. “El cliente tiene que confiar en la empresa, y no lo hará si ésta no cumple con los plazos”.

El crecimiento del comercio online acelera los flujos logísticos y exige tiempos de entrega cada vez más cortos. Todo, en un contexto de clientes finales cada vez más exigentes. Por ello, las soluciones tecnológicas que aumentan la eficiencia en los despachos cobran importancia a la hora de mejorar la experiencia de compra, aún con la infraestructura vial y portuaria de hoy.


 

 

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