Logística internacional con volúmenes estabilizados pero con impacto en la rentabilidad

Compártelo con tu red

La llegada de la pandemia y su consecuente cuarentena, representaron un verdadero cimbronazo para las operaciones de logística internacional con los países limítrofes. En nuestro caso, que desarrollamos un importante tránsito terrestre desde y hacia Brasil, la implementación de las medidas de aislamiento y las restricciones a la circulación generaron un escenario caótico, que afortunadamente se fue ajustando y no se extendió más allá de los primeros diez días. La llegada del coronavirus hizo que se crearan muchas nuevas disposiciones que hacían dudar sobre cómo proceder y nos vimos obligados a modificar muchísimos procedimientos, e ir adaptándonos a medida que se modificaban los protocolos. 

Nosotros veníamos desarrollando un ambicioso plan para el 2020, que durante enero y febrero pudimos cumplir al pie de la letra. En marzo con la implementación de la cuarentena bajamos un poco los volúmenes, pero como la reacción operativa fue rápida, en abril ya logramos recuperarlos y en mayo hemos logrado alcanzar los volúmenes que esperábamos de acuerdo a lo planeado. Afortunadamente, más allá de la gravedad y lo complejo de esta situación, hemos podido mantenernos en un buen nivel de operación. 

El comercio internacional tanto con Brasil como con Chile ha seguido funcionando en su gran mayoría. Al principio de la pandemia se le dio prioridad a las actividades esenciales, pero al poco tiempo, pasadas las dos semanas, también se empezaron a liberar cargas no esenciales que hoy están funcionando.

Sin embargo, más allá de que mantuvimos los volúmenes, hemos notado una significativa baja en la rentabilidad fruto de la necesidad de modificar muchos aspectos de las operaciones, lo que genera costos adicionales que desde luego no estaban previstos en las cotizaciones, y que no podemos trasladar, al menos de forma completa, a los clientes.

De tener operaciones estandarizadas y optimizadas, pasamos a atender casos particulares. Por ejemplo, las cargas que realizamos en el ámbito del AMBA, a pesar de ser un foco clave de enfermedad se realizan normalmente, pero cuando vamos a cargar a algunos pueblos del interior nos encontramos con que tienen valladas las entradas y no dejan entrar a los camioneros. Lamentablemente esos camiones desde lugares distantes a la frontera se vuelven vacíos, generando solo costos adicionales y complicaciones operativas que debemos sortear. En relación a esta problemática quiero destacar el rol de los choferes, que han estado siempre, recorriendo miles de kilómetros y exponiéndose a estas situaciones complejas propias de la psicosis que genera la pandemia y los intentos de la gente por prevenir los contagios. 

Otro ejemplo en relación a los sobrecostos, es que normalmente cuando se demora más de 48hs en aduana para liberar una carga, empiezan a generarse sobrecostos por el tiempo adicional. Pero en estas circunstancias particulares tenemos que tener una mirada estratégica y priorizar el mantenimiento de los flujos estabilizados, y minimizar el costo a los clientes que lógicamente también viven sus propias problemáticas particulares. En este contexto, siempre se negocia una salida consensuada, lo que lógicamente termina impactando negativamente en nuestra rentabilidad.  

RRHH optimizados en cuarentena

El 16 de marzo nos fuimos todos de la empresa, y sin ninguna experiencia previa comenzamos a hacer “home office” y lo seguimos haciendo, y llamativamente han mejorado nuestros canales de comunicación con Brasil. Muchas veces por idiosincrasia o por la barrera idiomática se entorpecía la comunicación, pero hoy por el hecho de estar más conectados y participando más abiertamente en los problemas  se ha mejorado la gestión.  

Si bien esta situación es perjudicial para todos y para nada deseable, creemos que esta pandemia también nos va a dejar aprendizajes, fundamentalmente relacionados al trabajo en equipo, la toma de decisiones consensuadas, la mirada estratégica y una mejor evaluación de las urgencias.  

Atravesando la tormenta

A pesar de todas las complicaciones nos hemos ido adaptando y vamos marchando. Hoy por hoy, si no surgieran nuevos problemas en el camino, incluso vamos a poder cumplir con nuestras proyecciones previas a la pandemia. Pero somos plenamente conscientes de que todavía hay mucho camino por recorrer y son muchos los factores externos, que no dependen de uno, y que pueden influir en los volúmenes y en la operatoria, pero estamos trabajando para que eso no ocurra.  

En este sentido hay básicamente dos aspectos que nos preocupan, por un lado, en las últimas semanas de mayo comenzamos a registrar algunas complicaciones en la cadena de pagos, que si bien no presentan por el momento un nivel significativo, estamos siguiendo muy atentamente. 

Finalmente, las operaciones internacionales que contemplan giros de divisas presentan muchos trámites burocráticos y complicaciones que no se ajustan a las necesidades de una operación dinámica y eficiente como debe ser el transporte internacional

Por Alejandro Márquez, Director del Depto. Internacional de iFLOW. 


Compártelo con tu red

Deja un comentario