Quien fue tajante en la critica fue el concesionario Terminal Cuenca del Plata (TCP), aduciendo que el hecho de que Maersk realice el servicio con un buque de menor tamaño, genera nuevos costos y además, deja mal parado al país mostrandolo como una opción poco viable para importantes servicios transcontinentales.
Desde TCP se hace hincapié en la estrategia de dragado que han tomado las autoridades de la Administración Nacional de Puertos (ANP) por el impacto que este tipo de noticias causan a la imagen internacional del puerto hub de Montevideo.
Autoridades de TCP dicen que en la zona del antepuerto hacía seis años que no se realizaba «ningún tipo de mantenimiento», lo que marca una desidia por parte de la ANP y la lógica posibilidad de que buques de gran calado puedan operar correctamente en el terminal.
Actualmente la zona de maniobras del antepuerto cuenta con una profundidad de siete metros,cuando debería tener por lo menos 10 metros o más, según datos de Terminal Cuenca del Plata.
