Paraguay perdió su oportunidad para alcanzar esta meta; sucesivos gobiernos “nacionales” no hicieron otra cosa que alimentar la maquinaria corrupta de los partidos políticos.
En nueve meses de gobierno, el Partido Liberal Radical no hizo otra cosa sino demostrar que no tiene nada que “envidiar” a los colorados, a quienes sus exponentes criticaron por largos años.
Prueba del desinterés de la clase política del Paraguay en torno a temas de interés nacional es lo que sucedió con la ruta Transchaco: el tramo Mariscal Estigarribia-La Patria no existe, el asfaltado desapareció, se convirtió en polvo.
Nicanor Duarte Frutos inauguró este asfaltado, del cual ahora no se observan ni rastros.
Ahora nos queda reconstruir la ruta Transchaco y lograr en el menor tiempo posible la interconexión con Bolivia, como una vía para alcanzar tanto los puertos del Pacífico como nuevos mercados en los países andinos.
Fuente: ABC de Paraguay
