La inseguridad le pone frenos al transporte de carga
La inseguridad le está poniendo frenos a la industria del transporte de carga por carretera. Los pagos por custodia, compra de localizadores satelitales y primas de seguros para proteger la carga de la ola delincuencial está disparando los costos en esta actividad. Los problemas de los transportistas de carga de los países centroamericanos son variados, pero uno de los mayores que los viene afectando es la inseguridad en las vías públicas. Los altos niveles de inseguridad se presentan en todos las naciones de la región centroamericana, siendo aún mayor en Guatemala y El Salvador.
Robos y atracos a los vehículos de transporte de carga, no sólo afectan a los transportistas sino también a los dueños de los productos, obligando a ambos a buscar estrategias para minimizar el impacto que causa esta inseguridad.
Esto ha implicado gastos en seguridad de los vehículos, como equipos de rastreo satelital, contratación de servicios de custodia para los vehículos que viajan a cualquier otro país de Centroamérica y localmente. Pasa a la página 4…
La inseguridad le pone frenos al transporte de carga
La inseguridad nos cuesta cada vez más, dice Carlos Salomón Fonseca, Vicepresidente de la Cámara Hondureña de Transportistas Terrestres (CHTT), organismo que aglutina a unos 700 empresarios del transporte del Centro, Sur y Oriente, con una flota de alrededor de 1, 500 unidades rodantes.
El impacto de la inseguridad en los costos de las empresas de transporte es bastante alto. Un seguro para un camión anda en alrededor de 25 mil lempiras al año, un equipo para rastreo satelital 20 mil anual y los pagos en servicios de custodia anda en alrededor de US$ 10 mil al año por vehículo, describe Fonseca.
Igual situación viven empresarios del rubro de los demás países del istmo, según la dirigencia de la Federación Centroamericana de Transporte (FECATRANS), organismo que representa al rubro a nivel regional, y quien ha realizado gestiones ante las autoridades responsables de la seguridad ciudadana, para que presten más atención al tema.
También los empresarios del ramo enfrentan otro sobrecosto, que es el genera la burocracia que existe en cada uno de los países para recuperar un camión que haya sido robado y posteriormente encontrado por las autoridades.
Según el Vicepresidente de la CHTT, en el caso de Guatemala, que es donde más robos tienen, se da una situación muy especial, y es que la recuperación de un camión que ha sido robado es muy complicada, se tiene que pagar un abogado para que le haga los trámites burocráticos, lo cual golpea todavía más las finanzas del transportista.
La tendencia alcista del combustible es otra preocupación para los transportistas, al que se suma el encarecimiento de los insumos para el mantenimiento de las unidades, en un marco en que el gobierno ejerce un control sobre las tarifas, lo que vuelve difícil un ajuste a las mismas por elevaciones de costos. Este es el panorama en que las empresas que prestan servicios de transporte operan.
Se estima que en Honduras unas 5 mil personas se dedican al rubro, entre micros, pequeños, medianos y grandes empresarios. Esta actividad está compuesta desde la persona que tiene un camión que lo maneja el mismo hasta el que tiene una flota de 200 camiones.
Cualquier hondureño puede invertir el producto de sus ahorros en la adquisición de un camión, según la legislación hondureña, y con la documentación legal correspondiente en mano realizar de inmediato operaciones de transporte de carga dentro de la región o combinar dicha actividad con la participación en el transporte nacional de mercancías, en todo caso sin más limitaciones que su propia capacidad para gestionar la carga a movilizar.
Nosotros como empresas grandes, señala Fonseca, tenemos que mantener estructuras costosas y la inseguridad en el istmo nos ha venido a impactar fuertemente en las finanzas, haciendo que se vuelva muy difícil mantenernos compitiendo.
Baja la carga transportada
La situación del sector se ha complicado por la baja de la carga transportada. En Honduras, dice el Vicepresidente de la CHTT, el transporte de carga bajó drásticamente después del problema político que se vivió el año pasado, por ejemplo, nosotros movíamos alrededor de 100 furgones semanales y en la actualidad de 10 a 15 furgones por semana.
Esto en parte se debe a que las exportaciones de Honduras son bajas. Honduras produce poco, importa más, eso nos afecta porque tenemos poca carga para transportar, agrega el empresario.
El transporte necesita de un ordenamiento
Los empresarios del transporte de carga se quejan de que tienen una cascada de problemas económicos. Sobrellevar la carga de dificultades de la participación en un mercado de servicios altamente disputado, representa un fuerte dolor de cabeza, opinan.
En Honduras, indica Fonseca, las autoridades no se han preocupado por ordenar el rubro. El gobierno tiene una excesiva dedicación a la reglamentación y el control del transporte público de pasajeros, en desmedro de la atención que requieren las actividades del transporte de carga por carretera, que está siendo desatendida por las propias autoridades en la aplicación de algunas disposiciones en vigor.
Por eso, señala, resulta difícil precisar la flota que sirve de transporte intrarregional en este momento, porque el rubro carece de un ordenamiento en el país.
En ese sentido, los empresarios del ramo le piden al gobierno reconocer la relevancia del transporte terrestre de carga y que promuevan esta actividad por medio del establecimiento de un marco legal efectivo que facilite, regule y fomente el desarrollo de las empresas genuinamente hondureñas en el sector.
El Vicepresidente de la CHTT dice que existe una ley de transporte que debe revisarse, porque no está acorde a los tiempos actuales. Existen muchas situaciones que limitan la actividad. Guatemala, por ejemplo, es el país de Centroamérica donde es más barato el precio del diesel, eso lo permite al transportista de ese país cobrar menos por un flete.
Por ejemplo, si cobro un flete de US$ 1,000 de Guatemala a Tegucigalpa, los transportistas guatemaltecos los hacen por US$ 800, o sea que son más competitivos por el menor precio de los combustibles que ellos manejan, ejemplifica.
Costa Rica es otro de los países dentro de la región que es más competitivo, porque aunque cobren un flete más caro prestan un servicio de transporte más eficiente y más profesional.
Sí en Honduras se logra ordenar este sector económico y quitar los frenos que hay en su camino, como lo son la inseguridad, las barreras burocráticas y el alza de los insumos, podrá enfrentar los retos del futuro con una nueva visión. Actualmente el futuro es incierto, puntualiza.
Persisten las barreras
También los transportistas se lamentan de que la Unión Aduanera de Centroamérica y otros acuerdos comerciales no han derribado las barreras que prometían quitar, porque cada país maneja sus propias políticas.
La legislación que norma y reglamenta la prestación de servicios de transporte terrestre en Centroamérica, es diferente. Cada país, refiere Fonseca, ha ido creando sus propias políticas y procesos para de alguna manera combatir el contrabando y la defraudación, lo cual también golpea las finanzas de los transportistas.
Por ejemplo, si se trae una mercancía de Guatemala para Costa Rica se llena la Declaración de Transito Internacional, al pasar por El Salvador solamente de sella esa guía, pero llega a Honduras y le dicen que tiene que pagar un custodio, que podría costar US$ 50, para que pase a la siguiente aduana.
Luego el furgón pasa por Nicaragua , en donde rompen el marchamo para revisar si es cierto que lleva la mercadería que dice la declaración, esto implica que se tiene que pagar la revisión de la carga y en un marchamo nuevo, lo que anda en alrededor de US$ 25. Entonces, al final, no existe la facilitación del tránsito en la región que se pregona, concluye.
Necesitamos que los gobiernos de Centroamérica nos provean de mayor seguridad y que nos faciliten el transito y la agilización de trámites. También pedimos a los dirigentes del ramo en el país y a las autoridades de la Secretaría de Transporte, Industria y Comercio y alguna gente de la empresa privada una reunión, para que nos ayuden a resolver esta problemática, que les resta competitividad a las empresas hondureñas, añade.
Cifra Se estima que Centroamérica gasta 7.7% del PIB, equivalente a US$ 6 mil 500 millones, en seguridad.
