La caída económica de Brasil y los contratos que no se cumplirán por los hechos de construcción de Petrobras, hicieron que los astilleros sufran merma en su actividad y se pierdan puestos de trabajo.
El Astillero Atlântico Sul (EAS, por sus siglas en portugués) ha despedido, al menos, a 330 trabajadores y la situación no parece que vaya a mejorar en el corto plazo.
Los empleados cesanteados trabajaban en sectores de apoyo como transportes, andamios, logística y mantenimiento, entre otros. Instalado en el complejo de Suape.
Desde el gremio, afirman que desde enero de 2015 a la fecha, se han cesanteado más de 2000 trabajadores, y temen por los cientos que aún quedan trabajando en el astillero.
