Por un lado, podría generar un brote inflacionario donde el salario del trabajador no alcanza para vivir pero por otro, le genera competitividad a las empresas pues compañías transnacionales elegirían el país respecto a otros de la región.
Datos del periódico El Observador, indican que «los niveles de competitividad de la economía uruguaya comienzan a recuperarse alcanzando en julio el máximo nivel en cinco años».
Aún así, aunque el nivel competitivo del país todavía continúa por debajo de la media histórica (-3,9% el mes pasado y -3,8% en lo que va de agosto) pero se espera que este procentaje vaya decreciendo e, incluso, se espera que se alcancen niveles históricos puesto que habría ya proyectos de empresas internacionales de invertir en el Uruguay.
El Observador destaca que la competitividad también mejoró en julio respecto a Venezuela y Estados Unidos, 77% y 11,2%, respectivamente, ralentizando el incremento en agosto con una suba interanual de 76,3% con el país bolivariano y de 10,7% respecto a la principal economía mundial.
