El Banco Ciudad vaticina un deterioro de la balanza comercial
«En esta dinámica perversa confluyen varios factores. Por un lado, el salto de las importaciones de energía responde al incremento en la demanda, combinado con la exacerbación de la caída tendencial en la oferta, debido al incendio de la refinería de YPF en La Plata (…) A lo anterior se suma una cosecha de soja que resultará menor a la originalmente proyectada (48 vs 55 millones de toneladas)», indican los economistas de la entidad financiera.
En suma, observan los expertos «que la economía se quedó sin dólares financieros hace tiempo no es novedad y el dólar libre (el financiero) ya supera cómodamente los $9, pero el dólar oficial (el comercial) se mueve por otros andariveles: allí es clave lo que ocurra con el balance de los dólares comerciales que ahora flaquean. La fortísima contracción del superávit comercial es una luz roja en el tablero de control, pero no la única».
Además, advierten por la caída sistemática de las reservas desde la aplicación del nuevo régimen cambiario.
Dinámica del dólar libre
«Habrá que seguir de cerca ambas variables para calibrar el timing de la futura corrección del tipo de cambio oficial. La historia muestra que en regímenes de tipos de cambio múltiples las devaluaciones del dólar oficial se postergan tanto como se pueda y hasta tanto el Gobierno asume que el nivel de sus reservas (y la velocidad de su caída) se vuelve insostenible», indica el trabajo de la entidad financiera.
Al respecto recuerda los ajustes que muchas veces ocurren de modo súbito. «Esto es lo que ocurrió en Venezuela a la salida del proceso electoral de 2012: para poner un freno a la caída de reservas se devaluó el tipo de cambio oficial 40% y se comenzó a subastar cupos de dólares para la importación (una maniobra que en estos casos duplica la devaluación formal del oficial)».
De ahí que concluyen que «la carrera por la corrección cambiaria ya comenzó y sólo es cuestión de tiempo para que se blanqueen las distorsiones».
Fuente: diario Infobae de Argentina
