Egipto ordenó reabrir el único cruce con Gaza sin control israelí.
jERUSALEN.- En medio de la creciente tensión en Medio Oriente por el cuestionado asalto de comandos israelíes a una flota de seis barcos que navegaba con ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza, Egipto ordenó levantar temporalmente su bloqueo al territorio palestino para permitir el paso de ayuda al territorio, dejando habilitado así el paso de Rafah, el único que no es controlado por el ejército israelí.
Murad Muwafi, gobernador de Sinaí, en el norte egipcio, dijo que el presidente Hosni Mubarak ordenó que el cruce fronterizo a la ciudad de Rafah, en la Franja de Gaza, permanezca abierto durante varios días.
La apertura temporal del cruce busca «aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos palestinos después del ataque israelí» a la flota humanitaria, sostuvo Muwafi. El cruce fue cerrado por Egipto después que el movimiento extremista Hamas tomara el control de la Franja de Gaza en 2007.
En tanto, tras una maratónica sesión de emergencia que se extendió durante más de medio día, el Consejo de Seguridad de la ONU reclamó una profunda investigación pero evitó condenar a Israel, mientras crece la condena mundial y se multiplican las protestas en varios países por el ataque en el que fallecieron al menos nueve activistas.
Como consecuencia de arduas negociaciones, el aparato de las Naciones Unidas condenó los «actos» y «lamentó» las víctimas, como así también abogó por «una investigación rápida, imparcial, creíble y transparente según estándares internacionales».
La declaración adoptada por los 15 países miembros del consejo en la reunión de emergencia resultó más suave que la exigida inicialmente por palestinos, árabes y Turquía, a raíz de los objeciones de Estados Unidos, el principal aliado de Israel. Estos habían pedido una condena del ataque de las fuerzas israelíes «en los términos más fuertes» y «una investigación internacional independiente».
Las largas y difíciles negociaciones fueron dirigidas principalmente por Estados Unidos, junto con Turquía y el Líbano, los cuales son miembros no permanentes del consejo. Después de que la declaración fuera leída, ambos bandos expresaron sus diferencias respecto a la interpretación de cómo se había descripto la investigación.
En ese sentido, Claude Heller, el embajador mexicano de la ONU, quien asumió la presidencia del Consejo de Seguridad, dijo que «imparcial» significaba «independiente», y advirtió que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en conjunto con el sistema del organismo serán los encargados de organizar la investigación.
La declaración también «lamenta profundamente la pérdida de vidas y los heridos» y pide la liberación inmediata de los buques y de los civiles detenidos por Israel. La ONU también urgió a Israel a permitir acceso consular y que varios países recuperen a sus víctimas mortales y heridos de forma inmediata.
El asalto a la flota, formada por seis embarcaciones que transportaban a más de 750 activistas de 60 nacionalidades -entre ellos varios diputados europeos, el escritor sueco Henning Mankell y a la norirlandesa Mairead Corrigan Maguire, premio Nobel de la Paz-, además de un cargamento de 10.000 toneladas de ayuda humanitaria, se produjo poco antes del amanecer, cuando dos helicópteros con comandos de elite de la armada israelí aterrizaron uno detrás de otro sobre la cubierta superior del Mavi Marmara, el mayor barco de la flota, cuyos pasajeros eran en su mayoría turcos.
Las trágicas consecuencias del ataque desencadenaron una ola de condenas de la comunidad internacional. La Unión Europea, las Naciones Unidas, el mundo islámico y los países latinoamericanos expresaron con firmeza su indignación y pidieron explicaciones a Israel por el sangriento final que tuvo el intento de activistas internacionales de romper el bloqueo israelí a la Franja de Gaza. Al rechazo de las autoridades se sumaron decenas de manifestaciones en todo el mundo.
fuente:lanacion
