La producción no llegaba a Rosario debido a la falta de navieras que garantizaran una regularidad en el tránsito, pero también influyó la alta conflictividad gremial y los problemas de infraestructura que por entonces tenía el puerto.
Esta situación cambió gracias a que tres grandes navieras (Hamburg Sud, Maersk y MSC) realizan servicios regulares y el puerto logró mejorar su eficiencia gracias a su fuerte plan de inversiones, el cual hoy tiene gran presencia a nivel regional.
Los contenedores de cítricos llegaron al puerto y se los embarcó en un buque de Hamburg Sud, haciendo luego escala en Brasil para finalmente viajar a su destino en Europa.
