Consideran “muy poco probable” un nuevo bloqueo naval en la hidrovia Paraguay- Parana
Los navieros paraguayos confían en que la actual situación política regional no comprometerá las operaciones de comercio exterior que se realizan por la hidrovía Paraguay-Paraná, pues están “blindadas” por una dinámica propia y por los tratados multinacionales. El sector naviero está en permanente contacto con autoridades técnicas de la Cancillería pagauaya y con sus pares empresariales de Argentina, pues existen muchos intereses comunes desde el momento en que el transporte fluvial no constituye sólo un tema nacional, sino que tiene amplias ramificaciones regionales, según el titular del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFYM), Guillermo Ehreke.
Ehreke manifestó que convenios y tratados internacionales refrendados por la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), que favorecen a los países que –como Paraguay– no cuentan con litoral marítimo, no pueden ser dejados de lado de manera unilateral por ningún país de la región. En este caso específico por Argentina, cuyos puertos son utilizados mayoritariamente para el intercambio de Paraguay con el mundo.
Por otra parte, Ehreke dijo que el propio sector empresarial argentino está muy interesado en que la libre navegación y las operaciones portuarias mantengan su espacio propio sin injerencia de los avatares políticos. En ese sentido, recalcó que cualquier medida tendente a un bloqueo o algo parecido tendrá importantes efectos negativos en algunos sectores industriales argentinos. Así ocurrirá con el sector del acero, por citar un caso, pues el mineral de hierro que llega hasta Argentina desde el Mutum, Bolivia, lo hace en un 90% transportado por naves de la flota paraguaya.
Ehreke indicó, por todo lo expuesto, que cree improbable un bloqueo de Argentina como efecto de los hechos políticos ocurridos últimamente en el país.
De igual manera, se supo que el tema de la libre navegación en la hidrovía y la operatividad de los puertos de salida y entrada están motivando contactos frecuentes con autoridades de Brasil, como un país de influencia insoslayable en la región, y Uruguay, cuyos puertos son también utilizados para el comercio de Paraguay con los mercados de ultramar.
Otras fuentes consultadas sobre el tema señalaron que la libre navegación de la hidrovía debe estar por encima de cualquier contingencia de orden político que pudiera sobrevenir en la región, porque ella garantiza buena parte del bienestar de los pueblos. Algunas fuentes recordaron que si se tienen en cuenta las relaciones del sistema Paraguay-Paraná con los corredores bioceánicos existentes y los futuros emprendimientos en el Alto Paraná (que permitirán conectarse con el eje Tieté-Paraná), la hidrovía podría constituirse en el primer corredor norte-sur de la región que, tomando como elemento esencial el transporte, permita llevar a la realidad la integración de los países de la Cuenca del Plata.
Los análisis realizados indican que la soja y sus derivados son los productos más importantes en volúmenes transportados por la hidrovía, seguidos por el hierro y los combustibles.
El tráfico de bajada es mucho mayor que el de subida, a razón de cuatro veces más. Una de las hipótesis señala que los flujos comerciales se incrementarán a más del doble del nivel actual en el año 2020. El tráfico de mayor importancia de subida es el de combustibles (80% del total). Por todo ello, Ehreke reiteró que la situación política no comprometerá las operaciones del comercio exterior que se realizan por la hidrovía Paraguay-Paraná.
En base a un artículo del diario ABC Color
