Los dos países compran el 95%-97% de la producción nacional: los brasileños son los principales adquirentes con hasta el 70% del total. Las exportaciones se pensaban multiplicar a partir de 2009 cuando estuvieron operativas todas las plantas, pero las dificultades dentro del Mercosur, impusieron una queda que ahora parece haber quedado atrás.
La plaza interna abastecida y la exterior creciendo
Para la Cámara de Industriales Automotrices (CIAU), la plaza uruguaya se encuentra en un buen momento de abastecimiento de vehículos en distintas marcas y modelos, amén de ser una plaza que busca un tipo específico de automotor con nichos de mercado puntuales. En cuanto al armado con miras a la exportación aparece en uno de sus mejores momentos y ya se planifica una exportación récord. “Hay ventajas impositivas para importar piezas, armar los vehículos y luego venderlos al exterior”, explicó el secretario ejecutivo de la CIAU, Ramón Cattaneo, en declaraciones que publica el diario El País.
Las principales empresas que impulsan este crecimiento serán Nordex –que fabrica Geely- y que triplicará este año su exportación a los vecinos pasando de 3.000 a más de 9.000 unidades. Otra destacada es Lifan, que había vendido poco y nada a Brasil en 2012, por problemas con las licencias, y ahora colocará hasta 8.000 unidades
También Chery-Socma –que arma Oferol- espera duplicar este año sus exportaciones con más de 6.500 unidades a colocar.
Los industriales consultados coincidieron en que los “beneficios estratégicos” para la industria automotriz en Uruguay están dando sus frutos y que aún quedan necesidades insatisfechas de los compradores vecinos, que podrían ser colmadas desde las plantas nacionales.
Fuente: La Red 21 de Uruguay
