Se trata de la decisión de la naviera Maersk de dejar de operar en el principal recinto del Uruguay debido a que existen grandes dificultades logísticas para operar los barcos de la compañía.
Los estudios de barimetría impulsados por Maersk Line dan como resultado que Puerto de Montevideo no tiene el ancho necesario para que los buques de 300 metros puedan operar con comodidad.
Desde la empresa, confirman que hace pocos días hubo un incidente con un buque que debió utilizar tres remolcadores para poder realizar una maniobra en el ingreso del puerto.
Aunque la decisión de la naviera no es definitiva, marca un punto de atención porque otras empresas podrían seguir este camino, y eso sí afectaría profundamente a la operación del Terminal de Montevideo.
