Para el presidente Evo Morales, esta nueva medida de fuerza de los transportistas tiene un «tinte político» ya que en la reunión de hace un mes, se habrían acercado las posiciones y firmado un acuerdo.
El mandatario destacó que hay «falta de responsabilidad» de parte de las organizaciones gremiales para con sus afiliados, ya que generan inconvenientes a la actividad económica del país en el momento en que el Gobierno busca alternativas para mejorar las exportaciones.
Hay orden directa del Poder Ejecutivo para que la policía detenga a aquellos camioneros que obstruyan rutas, procedimiento que ya se ha puesto en marcha y tuvo el saldo (hasta el momento) de 18 detenidos.
Morales aclaró que tiene que haber penalidades para algunos que son irresponsables con los impuestos mientras que el resto de transportistas puede trabajar tranquilo y con la seguridad de que el gobierno busca mejorar sus condiciones tanto en el país como en los puertos de países vecinos en los que reciben y/o llevan su carga.
