Según anticiparon las autoridades bolivianas, la primera buena noticia llegó desde Argentina, país que inició el pago de una fuerte deuda que tenía con Bolivia por la importación de gas. La segunda noticia positiva llega por medio de las declaraciones del embajador brasileño, Raymundo Santos, quien confirmó que el Brasil necesita de la energía proveniente de Bolivia para reingresar en la senda de crecimiento, por lo que aumentaría la compra de hidrocarburos. También anticipó que hay proyectos conjuntos en materia de generación de energía hidroeléctrica y que mejora cada año la relación bilateral entre ambas naciones.
