Esto se da con la creación de una política clara que incluye beneficios importantes para productores de azúcar y los ganadores que han sufrido importantes bajas de venta, debido a que no hay más stock.
En lo que refiere esencialmente a la producción de azúcar, los subsidios impulsados por el Estado brasileño tiene un tope de R$ 12 por cada tonelada, y serán beneficiados por esta medida,aquellos productores que hayan sufrido alguna pérdida debido a problemas climáticos.
El otro rubro que recibirá esta compensación, es el del Etanol, industria que cada día gana una mayor presencia en el mercado brasileño y tendrá un subsidio de hasta R$ 0.5.
Así, la actividad primaria sigue ofreciendo facilidades a la exportación y muy pronto, si se continúa con políticas de inclusión y fomento del área, podrá generar aún mayor índice de crecimiento.
