Pero esa situación es aún más celebrada cuando la compañía en cuestión, elige comprar equipamiento fabricado íntegramente en territorio chileno.
Siendo más específico, hablamos de la compra por parte de Ultratug de un remolcador hecho en en el Astillero Asenav, navío que se ha bautizado con el nombre “Panguipulli”.
Esta embarcación ya ha iniciado su labor en el Puerto de Lirquén en la Bahía de Concepción, y forma parte de una serie de cinco nuevos remolcadores que fueron construidos para las operaciones de Ultratug.
