Se trata de un posible nuevo paro de camioneros ya que, al no tener respuestas a sus demandas, los transportistas decidieron abandonar la mesa de trabajo que tenían en la sede de Gobierno.
El vicepresidente del Comité ejecutivo del transporte Pesado nacional, Óscar Reynolds opinó que desde el gobierno «se burlan de ellos» y ratificó que el 18 de julio es la fecha límite para alcanzar un acuerdo, y si no es así, las medidas de fuerza serán «realmente duras».
Para el gremialista, alta aún resolver temas pendientes como los carreteros, con la Agencia Boliviana de Carreteras (ABC).

