Con el cese de actividades de los estibadores, comenzó una compulsa que parece no detenerse y afecta de gran manera el normal funcionamiento de las terminales portuarias.
El estado de situación es tan grave, que el presidente regional del Callao, Félix Moreno, indicó que debe ser la Marina de Guerra quien patrulle las zonas no seguras del Terminal número 1.
En contrapartida, el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, se mostró a favor de entregar armas no letales a los serenos, pero Moreno considera que eso es insuficiente ya que se habrían producido graves trifulcas y hasta existirían fallecidos.
Para el funcionario del Callao, es necesario una enmienda en la Constitución Política que permita actuar a la Marina de Guerra, única fuerza capaz de controlar lo que pasa en el sector.

