Según el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), este resultado del índice de precios al consumidor elevó a 6,15% la tasa inflacionaria en los doce meses cerrados en enero último, frente al 5,84 vigente en diciembre.
El gobierno de Dilma Rousseff fijó como meta para 2013 una tasa de inflación de 4,5%, con una tolerancia de dos puntos porcentuales al alza o a la baja.
El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, admitió que la «resistencia» de la inflación preocupa a la autoridad monetaria, pero negó que la situación se haya salido de control.
«La inflación nos preocupa en el corto plazo, está demostrando una fuerte resistencia, pero no hay un descontrol inflacionario. Nuestra expectativa es que siga presionada en este primer semestre, en torno al 6 por ciento en doce meses», dijo, en declaraciones periodísticas. Tombini aseveró que, en febrero, la tasa de inflación caerá a cerca de la mitad del índice de enero, gracias al recorte promedio del 20% en los precios de la electricidad. Según el IBGE, el salto de la inflación en enero se debió principalmente al alza del 1,99% en los precios de los alimentos.
Fuente: DPA y La Nación de Argentina
