La presidente presiona por la apertura de puertos
La presidenta brasileña Dilma Rousseff presionó el día jueves 9 de mayo al Congreso de su país para que apruebe un proyecto de decreto legislativo que abriría las puertas a la inversión privada a los puertos marítimos de Brasil, afectados por deficiencias estructurales.
La gobernante consideró urgente la aprobación de la «medida provisional» enviada al Congreso que busca modernizar los puertos mediante su concesión a empresas privadas un día después de que su votación en la Cámara de Diputados fue cancelada tras un tumulto causado cuando el diputado independiente Anthony Garotinho aseguró que varios de sus colegas recibieron dinero de empresas privadas para aprobar la medida.
Una medida provisional es una figura legal creada en Brasil como un intermedio entre una ley y un decreto ejecutivo. En la práctica funciona como un decreto que debe ser votado por el Poder Legislativo y tiene un plazo de 45 días para ser votado o de lo contrario pierde vigencia. La medida de los puertos perderá vigencia si no es votada antes del 16 de mayo.
«Mi apelación es para que el Congreso Nacional haga un esfuerzo en el tiempo que queda, que es hasta el jueves (de la próxima semana), para probar esa que es una de las medidas estratégicas para este país», declaró Rousseff durante una ceremonia de investidura del nuevo ministro de Micro y Pequeña Empresa, Guilherme Afif.
«Los puertos son algo estratégico, son algo que está en el centro del problema de la competitividad. Nosotros no podemos desarrollar nuestro país si no tenemos una estructura de puertos abiertos al sector privado», insistió.
Sostuvo que las deficiencias de los puertos, donde los camioneros deben enfrentar trabas burocráticas y largas filas para descargar y recibir mercaderías, son una barrera al desarrollo económico. En ese sentido, dijo que la medida provisional busca que el acceso a los puertos «sea un derecho de todos los que producen».
El presidente de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves, convocó a una sesión extraordinaria de ese cuerpo legislativo para el día lunes 13 de mayo con el fin de votar la medida. En caso de ser aprobada, iría al Senado, que tendrá hasta el jueves 16 para su votación.
El miércoles 8 de mayo la sesión en que iba ser votada fue cancelada luego de que el diputado Garotinho acusó intereses privados en la compra de votos a favor de la medida.
«Esta no es la MP (medida provisional) de puertos, es la MP de los puercos», declaró Garotinho en el plenario, donde sus colegas le reclamaron que presentara pruebas e identificara a los legisladores que habrían aceptado dinero. El diputado no respondió y la sesión fue suspendida.
La votación de la medida dividió a la base de apoyo del gobierno en el Congreso, donde varios legisladores oficialistas han intentado hacerle modificaciones para garantizar licitaciones para la concesión de puertos o asegurar la presencia de una guardia portuaria en lugar de la tercerización de la seguridad.
La disposición generó fuerte respaldo en el sector privado, que ha denunciado la ineficiencia de los puertos brasileños y su impacto negativo sobre la competitividad internacional del país.
«Señores legisladores, la medida provisional de la presidenta Dilma Rousseff, si es aprobada, modernizará los puertos brasileños, aumentando su eficiencia, bajando costos a través de mayor competencia, estimulando millones de reales en inversiones, beneficiando a todos los brasileños», declaró el empresario Paulo Skaf, presidente de la Federación de las Industrias del Estado de São Paulo, en una campaña difundida por la televisión y las redes sociales.
Fuente: Associated Press (AP)
