Esta vez, nos centraremos más en lo que sucederá en nuestra región, porque esta decisión de la administración Trump generará un cimbronazo masivo en la economía mundial.
Los países que a priori más serán afectados en Latinoamérica son Brasil y México, naciones que ya empezaron gestiones esta semana en Washington para intentar limitar el impacto de las medidas que prepara la Casa Blanca.
Desde el ministerio brasileño de Industria y Comercio Exterior, emitieron un documento donde «se muestran realmente preocupados» por la puesta en marcha de las medidas proteccionistas norteamericanas, especilamente porque Brasil es el segundo mayor exportador de acero a EE.UU. después de Canadá. En el mismmo documento, el organismo brasilero destacó que «esperan trabajar constructivamente con su par estadounidense para salvar este contratiempo».
Sin embargo, consultados off the record funcionarios brasileros confirmaron que de confirmarse los aranceles, habrá acciones complementarias, en el ámbito multilateral y bilateral.
En cuanto a México, el analista Luis de la Calle, considera que tal vez el país no salga tan perjudicado por la medida de Trump ya que el país azteca podría llegar a exportar aún más productos a diversos mercado, ya que las fábricas en Estados Unidos serán menos competitiva con un acero más caro que volcarían al precio final de los productos.
La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) indicó que espera que México sea excluido de las medidas arancelarias de EE.UU puesto que está en plena etapa de negociaciones el TCLAN, y que tanto México como Canadá podrían tomarán represalias contra la gran potencia mundial si se aprueba el arancel.
