La principal voz díscola es del ex ministro de Transporte de Uruguay, Lucio Cáceres, quien indicó que, si el muelle C del puerto de Montevideo se transformará efectivamente en un nuevo terminal de contenedores, se estarían vulnerando las condiciones de la concesión, lo que advierte, va a generar perjuicios.
Para Cáceres, la ANP muestra «preferencia» por uno de los dos operadores que trabajan en el puerto de Montevideo, y recuerda que el Muelle C estaba previsto como un terminal multipropósito que permitiera manejar graneles y carga general, en virtud de que se suponía que los contenedores se iban a manejar por el terminal especializado.
El ex funcionario critico a Montecon pues considera que la empresa fue invadiendo la zona de puerto libre en un formato de terminal de contendores poco adecuado para el trabajo, a lo que se sumaron las grúas móviles que no tienen el mismo rendimiento que las otras grúas. Añadió que Montecon administraría el Muelle C con sus equipamientos sin haber invertido en activos fijos.
Cáceres cree que la solución sería ue la ANP administre una solución donde las partes queden satisfechas basadas en un equilibrio puesto que, si el muelle C se extiende, como está previsto en el llamado muelle D, derivará en que el muelle se vaya agrandando y avale la transformación en un segundo terminal de contenedores.
