Lamentablemente, eso parece no ser tenido en cuenta por el denominado Proyecto Verde en Panamá, a construirse en el corregimiento de Cativa y que afectaría a 132 hectáreas de manglar y 22 hectáreas de coral.
Esa terminal marina tendría como objetivo atender la demanda futura de servicios marítimos y suministro de combustible para los barcos pospanamax que pasarán por el Canal una vez ampliado. Además, servir como puerto complementario para el atraque de los barcos de mayor dimensión que no pasarán por la vía acuática. Es decir, los llamados súper pospanamax.
A pesar de que la empresa Sugranyes aseguró que se tienen US$108 mil 956 para invertir en este renglón, explicando que las 132 hectáreas de manglar que se afectarán serán compensadas con la reforestación de 2 mil 500 hectáreas de manglar,
lugareños y especialistas no están convencidos con lo prometido por la empresa, y creen que este proyecto generará daños irreparables al medio ambiente.
