La situación es realmente desesperante debido a que muchas empresas han dejado de operar en los recintos más importantes del país, y la recaudación por peajes de cargas ha descendido considerablemente.
Ahora, el presidente Mujica al ver los problemas energéticos que aquejan a la Argentina, le propondría a la presidenta Cristina Fernández, una especie de truque donde los uruguayos le vendería energía de costo y la Argentina haría por lo menos más «ligth» a las leyes que impiden que carga de ese país sea tratada en recintos charrúas.
Según fuentes oficiales, se hará lo que denomina un acuerdo de complementariedad con la Argentina llevando energía a cambio de «paz» a los puertos uruguayos.
