Eso motivó a las autoridades del puerto de Mataraní a poner manos a la obra y comenzó la construcción de un nuevo muelle de 260 metros de largo, el cual finalmente quedó inaugurado.
Terminal Internacional del Sur (Tisur), concesionario del puerto, invierte en estas obras cerca de U$S 300 millones y busca satisfacer la demanda de las compañías mineras, pues se espera una mejor atención de la producción de las canteras del sur del Perú y de Bolivia.
Datos oficiales indican que con esta ampliación, el volumen de carga del puerto llegará a 5 millones de toneladas en 2016.
