García: «Habrá que pensar sobre un Mega puerto»
La discusión sobre el megapuerto adquirió nuevos ribetes desde que la Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA) presentara a la comunidad su proyecto de Puerto de Gran Escala, una propuesta ambiciosa que levanta una estructura de primer nivel en una zona que, ajuicio de sus patrocinantes, es la ideal para situar este enclave, fundamental para afrontar el crecimiento del comercio exterior del país.
La iniciativa también se traduce en un toque de alerta para Valparaíso que aún no presenta de manera oficial su alternativa, aunque todo hace suponer que su opción apunta al sector de Yolanda. «La competencia se inició cuando el gobierno le dijo a las dos empresas portuarias que le presentaran sus mejores proyectos», comenta el vicepresidente ejecutivo de la Cámara Marítima y Portuaria, Rodolfo García.
¿Valparaíso y San Antonio tienen las mismas opciones?
El Gobierno lo que ha decidido en esta materia, y a mí me parece razonable, es que las empresas portuarias de Valparaíso y San Antonio les presenten sus mejores opciones. Lo que ha dado a conocer San Antonio es parte de su opción porque el proyecto es mucho más amplio.
¿Cuál es la chance de Valparaíso?
Me imagino que tiene que hacer lo mismo con un proyecto en Yolanda, a pesar que inicialmente tenían otras ubicaciones, entiendo que eran en Ritoque y frente a Papudo. Pero esos proyectos no han sido evaluados y EPV se quedó con el proyecto Yolanda que deberá enfrentarse con el presentado por San Antonio. Es importante que ambas empresas den a conocer sus propuestas, pero la seriedad de las cifras de cada una es muy relevante.
¿Qué elementos se deben considerar para su emplazamiento?
Creo que el Gobierno debería preocuparse de que los costos que considera cada empresa sean comparables con las de la otra. Es decir, por ejemplo, si una empresa tiene que hacer caminos, que el costo por kilómetro tenga que ser equiparado con lo que puso la otra empresa para lo mismo. O sea, no nos hagamos trampa unos a otros. Este es un tema demasiado importante para ambas ciudades y amerita transparencia absoluta.
¿Y de allí en adelante?
Hecho eso, el Gobierno va a tener que decir cuál es el factor para tomar la decisión. En nuestra opinión, es una decisión técnica que debiera tomarse en base a aquel proyecto que minimice, no solo el costo portuario, sino que los costos totales de transporte, que tenga la mejor logística hasta el consumidor y viceversa. Porque a lo mejor yo podría hacer un puerto más barato cerca de Coquimbo, pero lo costos de transporte hasta la zona central lo hacen impensable. Pero hay otra cosa…
Se debe entrar a considerar que, y así se lo hemos planteado al Ministerio de Transportes, que hay que entrar a revisar la Ley 19.542 o el modelo de concesiones para estos efectos. Es probable que por sus características estos proyectos, que requieren inversiones a muy largo plazo, necesiten participación del Estado. ¿Por qué? No porque los privados no tengan los recursos para financiarlos, sino que se ha demostrado que para proyectos de este tipo a largo plazo los préstamos que pueden obtener los Estados son mucho más baratos y de alguna manera el Estado va a tener que entrar a cofinanciar.
¿No hay riesgo de que estos proyectos generen sobrecapacidad?
Sí, y allí va a tener que comenzar a revisarse el cómo se les compensa porque se les está modificando de alguna manera las reglas del juego con las que entraron.
¿Cuándo a su juicio el Ministerio de Transportes debería dar a conocer la decisión?
Ojalá dentro del año 2014 podamos tener una decisión, pero en lo personal considero que si hay que demorarse un poco más para aseguramos de que no nos vamos a equivocar, hay que hacerlo. Un error nos puede costar mucho. Hay que tomarse el tiempo necesario para no equivocarse.
¿No cabe la posibilidad de potenciar otros puertos más pequeños?
No conozco las cifras, pero eso va un poco contra la lógica de la industria. No se puede dividir un barco de 400 metros en dos de 200. Va a depender del tipo de buques que van a arribar a Chile. Vamos a recibir barcos más grandes y no sé si tendremos la capacidad de tener dos puertos en una misma región para atender estos buques.
¿A quién ve con más ventaja?
Es una pregunta compleja. No conozco el proyecto de Valparaíso, pero sí se que tiene un desafío importante que es el tema de las escasas áreas de expansión. Creo que San Antonio como ciudad está dispuesta a imponerle menos costos al proyecto que lo que le va a imponer Valparaíso al suyo.
La ubicación no es el único factor a considerar…
La ubicación es un tema importante que se debe decidir técnicamente, pero hay otros temas más complejos. Y si no pensamos ya en Valparaíso y San Antonio, sino que en oti’as zonas, esto es lo que va a venir a futuro. Tenemos que tener una solución como país. ¿Qué pasa cuando las aguas abrigadas nuevas estén fuera de los recintos que la ley les asigna a las empresas portuarias? El Ministerio de Transportes piensa que las empresas portuarias se pueden extender más allá de sus recintos actuales y así lo han hecho en el caso de Puerto Montt.
¿Ustedes como Cámara tienen una visión distinta?
Nosotros pensamos que eso es ilegal y así lo vamos a plantear en los tribunales de justicia, de modo que también tenemos que entrar a revisar la ley en ese sentido.
No solo costos por infraestructura
García insiste en que el tema de los costos por infraestructura portuaria no debe ser el único elemento para determinar el lugar del megapuerto. «La ubicación no se define solo con el costo portuario, es importante decir que el Ministerio de Transportes recogió criterios para determinar el mejor lugar antes de conocer el resultado de las empresas portuarias. Esto nos da una cierta tranquilidad en el sentido que esto será una decisión técnica».
Fuente: El Mercurio, Valparaíso
